Según algunos vecinos, que nos
han pedido que les echemos una mano -y nos dirán ustedes en qué
podemos nosotros ayudarles con la "amistad" tan profunda que
nos une a Unelco-Endesa desde que
los hemos denunciado en el juzgado-, hace como diez días
que la "cafetera" que mantiene la compañía Unelco-Endesa
-o central térmica- está dando desagradables sorpresas
un día sí y otro también a todo el que vive por
los alrededores. Y no sólo a los vecinos sino que en ocasiones,
sobre todo a primera hora de la mañana, se ha llegado a medio
parar el tráfico en la autopista ante la sorpresa y la curiosidad
de los conductores debido a una intensa humareda negra que ha llegado
a asustar a más de uno. Hasta en algunas radios hemos oído
como la gente llamaba o enviaba mensajes alarmada.
Hace ya unos años, nos cuentan
por allí, había un grupo de amigos a la una de la madrugada
tomándose unas copas en una terraza de la zona, con unos pinchitos
y demás, cuando, por sorpresa, se vieron cubiertos de una especie
de hollín pegajoso. Hasta tal punto llegó la cosa que
dos de las víctimas, a los cuales el pelo ya no les acompañaba
abundantemente en la cabeza, se llevaron un susto de muerte cuando,
al pasarse la mano por la calva, observaron cómo estaban cubiertos
de una sucia y pestilente capa de mierda procedente de las emisiones
de la central térmica.
El cabreo fue de tal naturaleza que
se encaminaron a la puerta de la central un gran grupo de personas que,
indignados, pedían explicaciones. Hasta la Guardia Civil tuvo
que acudir, haciendo constar en el atestado que se trataba de "operaciones
de rutina", según la multinacional eléctrica. La
madre que los parió que, por otra parte, no tiene culpa de nada.
Según parece hay determinados procesos, no sabemos si de limpieza
o de qué, que realiza esta gente a determinadas horas intempestivas,
donde nadie ve lo que pasa, intentado que las condiciones del viento
no lleven esta basura hacia la gente, sino hacia el mar que, como se
sabe, aquí siempre ha sido considerado como un gran sumidero
capaz de tragarse toda nuestra mierda. Aquella noche ocurrió
que un inesperado cambio de brisa hizo que toda esa basura cubriera
literalmente gran parte de Las Caletillas.
La central térmica de Las Caletillas,
con su tecnología obsoleta, recuerda a aquellos camiones Barreiros
que echaban una tremenda humareda negra al arrancar y era imposible
circular tras ellos por carretera alguna. Te asfixiabas directamente.
Y la evolución que ha habido en la tecnología diesel,
donde hoy nos encontramos motores TDI que prácticamente funcionan
como cualquiera de gasolina de última generación, ha sido
espectacular, de lo que parece que no se han enterado en Unelco-Endesa
o no les interesa enterarse. De hecho, según nos indican algunas
fuentes, estas intensas humaredas negras, consentidas por el Ayuntamiento,
Cabildo y Gobierno, tienen que ver con obsoletos sistemas de arranque
diesel.
Muy rara vez, francamente, hemos visto
en la central térmica de Granadilla situaciones de este tipo.
La central térmica de Caletillas nos recuerda más bien
a la cafetera de Unelco en La Palma, de la que ya les hemos hablado
aquí en alguna ocasión. Pero que esto ocurra en una central
que está puerta con puerta con edificios de viviendas, sinceramente,
no parece ni razonable, ni eficiente, ni lógico, ni propio de
un país donde se respeten los derechos de los ciudadanos más
elementales.
La estrategia de los políticos,
como el alcalde de Candelaria, es la de hacerle creer a los vecinos
que esa central es algo transitorio que se terminará retirando,
pateando el problema hacia delante. Falso. La central térmica
de Caletillas no sólo no se retirará sino que, de seguir
las cosas así, con este nivel de consumo y sin fomentar política
alguna de ahorro y favorecedora del implemento de energías alternativas,
esa central tendrá que quemar cada vez más diesel necesariamente.
No digamos nada como les dé por llenarlo todo de tranvías.
Por eso, francamente, lo que nos parecería
más lógico, por parte del alcalde, es que le dijesen la
verdad a la gente y que, a partir de ahí, pidiera la formación
de una comisión de control, en la que estuvieran representados
los vecinos, con poder absoluto para controlar lo que está haciendo
esa gente, con aparente impunidad, en el interior de esa central. Así
se hace en muchos sitios, ante situaciones de esta naturaleza, y se
favorece bastante la tranquilidad de la gente gracias a que está
mejor informada y participa y opina en la toma de decisiones.
Claro que otra cosa es que lo que esté
pasando ahí dentro sea un desastre de tal naturaleza que resulte
imposible meter a ningún afectado a indagar o a informarse sobre
los diferentes procesos. Y ciertamente, con alguna de las cosas que
hemos visto por aquí en los últimos tiempos relacionadas
con la manera de proceder de esa compañía multinacional,
ninguna hipótesis es descartable.
Seguiremos informando de lo que nos podamos enterar.
Aunque tampoco les garantizamos que vaya a ser mucho, a no ser que nos
metamos con pasamontañas por la noche.
Carta de una víctima de la central térmica de Caletillas
(Las imágenes no son
de ningún archivo ni del siglo pasado, las hemos tomado este
sábado en el vecindario, menos la primera que es del viernes)

La central térmica de Las Caletillas
tiene acojonados a muchos vecinos por la
especial virulencia de sus emisiones en estas últimas semanas

En perfiles de aluminio de poco más
de dos años de antiguedad se forman manchas
que es imposible limpiar con nada.

Estado del capó de un coche, relativamente
nuevo. Si no se lava el coche con
frecuencia se incrusta de tal manera que se come la pintura. El efecto
que provoque esto en los pulmones de la gente que lo respire es un misterio,
aunque no es probable que ningún médico lo recomiende
para la bronquitis.

Las manchas también se observan en
la parte superior de algunos muros

Aspectos de los cristales en algunos patios
interiores, más protegidos del viento

Las manchas, que se forman en algunos patios
interiores, donde el viento no es
efectivo para dispersar la contaminación, de una especie de alquitrán
que no sale ni raspado con la uña. Francamente, jamás
habíamos visto algo parecido.

Antiguo camión Barreiros, la máquina
más parecida a la central térmica
de Las Caletillas, por la humareda que echa cuando tiene el motor un
poco cascado.
26-10-04
Gigantesca cafetera de Unelco en La Palma
