Verdaderamente este pasado lunes muchos ciudadanos, miles de ciudadanos incluidos nosotros, nos hemos sentido completamente desamparados por unas autoridades y unos medios de comunicación que nos dejaron tirados porque estaban todos de fin de semana.
El caso es que en ese Norte de Tenerife llovió que jode, como hacía tiempo que no llovía, pero sin diluvios ni nada por el estilo como algunos siempre intentan hacernos ver para justificar la incompetencia o la irresponsabilidad (unos 150 litros como máximo en 12 horas, cuando en Santa Cruz cayeron en 2002 cerca de 300 en poco más de dos horas). Pero sí es cierto, no tanto por la lluvia como por sus consecuencias, que todos echamos de menos a alguien que nos informara de algo, sobre todo los que intentamos ir a trabajar pasadas las siete de la mañana, con los chiquillos en el coche para dejarlos en el colegio.
Nadie chistaba y quien primero informó de que la TF-5 estaba cortada en Los Realejos fue, sorpréndase, la Dirección General de Tráfico desde Madrid. Hasta el Pepe Moreno, que siempre se ha tirado al camino -desde su éxito con la tormenta Delta cuando caen dos chubascos-, y no se le oyó en Radio El Día coordinando directamente las operaciones de los servicios de emergencia. Nada funcionó, ni las alertas, ni los avisos a las emisoras de radio que supuestamente se acordaron después de Delta, ni el Pepe Moreno, ni la Consejería de Educación, que suspendió las clases a partir de las cinco de la tarde, cuando por otra parte lucía un sol radiante.
En fin, un caos que hizo que muchísima gente se quedara durante horas retenida en carreteras y autopistas en ese Norte donde, cuando consiguió llegar algún alumno a clase, los profesores se encontraban bloqueados por ahí en las carreteras. Y mucha suerte tuvimos, no sé si por intervención de Cristo de Tacoronte o la Virgen del Carmen, de que la cosa se calmase y el asunto no fuese a mayores a las horas en las que las carreteras se encontraban atestadas de coches.
Y estos chubascos, como siempre, pusieron en evidencia el que seguimos sin tomarnos en serio nada, o casi nada. Y si bien a nadie, medianamente sensato, le ha sorprendido el hecho de que el cruce de El Sauzal, en la TF-5, se convirtiera en un auténtico barrizal dado que justo encima, y sin protección alguna, se han demolido los bancales tradicionales para sembrar viña en una disparatada pendiente que a punto estuvo de provocar un auténtico corrimiento de tierras, más sorprendente fue el hecho de que casi sí un corrimiento auténtico se produjera en esta misma vía en el límite de Los Realejos con San Juan de La Rambla.
Y nosotros tampoco sabemos qué es lo que ha sucedido en Los Realejos, muy extraño porque en lo alto de aquel acantilado, en Icod el Alto, tampoco se detecta ninguna catástrofe, precisamente, pese a que cada vez hay más pistas, más casas y más asfalto por todos sitios. Ahora bien, tampoco es menos cierto que en medio de ese acantilado, y justo donde comienza la impresionante cicatriz que se generó en forma de barranco, hay -según se observa en la imagen más abajo- lo que pareciera ser una antigua presa de agua que tiene toda la pinta de haberse reventado. Y cuando ocurren estas cosas, cuando una vía de estas características se cierra dejando incomunicada a gran parte de la Isla, pareciera lógico que alguien diera explicaciones convincentes, para que todos nos enteremos no sólo de lo que ha pasado, que eso ya no tiene solución, sino lo que pueda pasar en el futuro en caso de que en lugar de lluvias importantes nos encontremos con fenómenos más parecidos al 31-M.
Sobre lo que no vamos a insistir, de momento, es en el desastre de la urbanización de la obra pública más cara a la que se haya enfrentado esta Isla nunca, que no es otra que el capricho del tranvía de Melchior. Un desastre pese a que nada tuvieron que ver estas lluvias en la zona de Santa Cruz y La Laguna con lo ocurrido el uno de noviembre pasado. Claro que, según los 'responsables', de nada tenemos que preocuparnos porque el aparato ese funciona sobre 10 centímetros de agua. Claro que debe ser que ese individuo no se ha enterado que cuando corre el agua por aquí no suele ser agua embotellada precisamente, sino que normalmente arrastra piedras y barro. Y otra cosa, está muy bien todo eso de los diez centímetros, pero también sería de agradecer que no desvíen las aguas de lluvias a las aceras por donde se supone que camina la gente, como el caso de la pendiente que han dejado en la zona del Museo de la Ciencia. Un desastre, agudizado por las prisas electorales, cuyas consecuencias pagaremos por décadas.
El derrumbe de Los Menores, otra gran mentira
El cruce de El Sauzal se llenó de barro porque alguien, para poder
cobrar las subvenciones para sembrar viña, ha aplanado el terreno
donde siempre había habido bancales que protegían las tierras de las
escorrentías. Esto al mismo borde de una autopistas, como si
todos estuviéramos definitivamente locos ya.
Las zonas de cultivo en Icod el Alto, de donde se supone procedía
el corrimiento de tierras de la TF-5 se encuentran totalmente intactas.

En este punto, en lo alto del acantilado, es donde comienza
la cicatriz que produjo la inundación. Y pareciera, nosotros
no estamos en condiciones de asegurarlo, que lo que realmente
ocurrió es que una vieja represa de agua no resistió y produjo
el aluvión. Eso al menos es lo que parece según esta fotografía.
Y la causa, lo que originó que ante unas lluvias de estas
características, debería explicarla algún responsable público
sin la demagogia típica de que es que fue inevitable porque
se vino el mundo abajo de agua, que nada más lejos de
la realidad, porque si cae lo de Santa Cruz en el 2002
entonces se supone que desaparecerá la carretera completa.

Auténtico corrimiento de tierras que se produjo en la TF-5 a
la altura de Los Realejos. Imagen portada El Día, 20-03-07


Lo de la urbanización del tranvía, pese a que en Santa Cruz y La Laguna
tampoco la lluvia fue nada del otro mundo, volvió a demostrar que los
intelectuales que están diseñando eso no tienen el más mínimo
respeto por la lluvia y, lo que es más grave, por los ciudadanos que
pagan religiosamente sus impuestos.




18-03-07 Zerolo mantiene el barranco de Santos convertido en escombrera en vísperas del 31-M
