Valiéndose de un tránsfuga, convenientemente 'convencido', Macario Benítez se hizo con la alcaldía de El Rosario mediante una moción de censura avanzada ya la legislatura 1983-87. Es por eso que resulta bastante complicado que él tuviera nada que ver -como aseguraba en su comunicado- en paralización de obra alguna en Montaña Carbonero relacionada con la construcción de bancales para hacer posible el cultivo (otra cosa es alguna obra de mejora de alguna pista o algo por el estilo). Es más, si nos vamos a los documentos, resulta muy esclarecedor, en relación a las descalificaciones del alcalde hacia la familia González Gil y las acciones u omisiones de sus antepasados -algunos de ellos desgraciadamente desaparecidos-, el que tiene que ver con un escrito fechado el 20 de junio de 1974 (diez años antes de que Macario tomara el poder por vía distinta a la que tenía que ver con la voluntad popular) en el que la madre de los González Gil relataba ante las autoridades la realidad de las obras que en aquel momento se llevaban a cabo en la montaña.
Y lo reproducimos tal cual, lo que debe ser la segunda página porque la primera se encuentra desaparecida, porque ya a estas alturas se trata de un documento con un valor histórico importante y en el que se explican perfectamente las razones que dieron lugar a unas obras que, para nada, afectaban a la estructura de la montaña sino que, sencillamente, hacían viable el cultivo creando bancales como se ha hecho en toda Canarias y en gran parte del mundo mundial históricamente. Y la única oportunidad que tenía la gente en ese momento de hacer posible esas obras, "por los cuantiosos gastos de las palas mecánicas, cuyas tarifas se elevan ya a más de 1.000 pts. hora", era vender la tierra sobrante para hacer posible los cultivos de alto rendimiento en el Sur, política que estaba apoyada por las administraciones del momento mediante créditos a fondo perdido.
En fin, que únicamente Macario Benítez, con su indecente comunicado del sábado pasado, es el que ha sacado el asunto del pelotazo Montaña Carbonero (donde Macario Benítez se ha recalificado a sí mismo terrenos rústicos protegidos por el PIOT para construir adosados) del contexto en el que se venía desarrollando en los últimos tiempos por parte de la familia González Gil, que no es otro que el del contencioso administrativo. El alcalde, yo creo que equivocadamente, ha tratado de echar mierda sobre gente decente sin necesidad ninguna, presentándose como 'salvador' de montañas cuando no hay lona lo suficientemente grande como para tapar la porquería que se esconde en El Rosario en lo que se refiere al maltrato al paisaje o a auténticos monumentos naturales, como la montaña Birmagen, tristemente desaparecida durante su mandato pese a las denuncias ecologistas y vecinales.
Eso independientemente de que todos tenemos derecho a dudar, no porque lo digamos nosotros sino porque lo dijo un asesor de Pepe Segura en la Delegación del Gobierno sin que ningún fiscal lo llamara nunca a aclarar el asunto, de las supuestas investigaciones de los cuerpos de seguridad del Estado en las que parece haberse basado la Fiscalía para archivar el escrito de Coalición Canaria donde se ponía en conocimiento de la autoridad competente el asunto de las auto-recalificaciones de Macario Benítez. Que puede que no sean delito, supongo, pero huelen que alimentan.

ESCRTITO DE 1974 SOBRE LAS OBRAS EN MONTAÑA CARBONERO:
...siendo absolutamente necesario para su puesta en cultivo el seguimiento de dichas obras, para roturar la superficie de las "bandejas" o bancales.
Estando, pues, cubiertas las mínimas observadas normas de seguridad en el trabajo, que por otra parte competen a otros Organismos jurisdiccionales, no ve la instante disposición alguna legal o reglamentaria, que impida la continuación de dichas labores, para la explotación eminentemente rústica de la indicada finca.
Y respecto de la extracción de tierras, en capas semisuperficiales, para su traslado a otras zonas de cultivo costero intensivo, implica un una mejora, altamente elogiable, e incluso propiciada por la Administración, que sabido es que las tierras de costa carecen de estas cualidades de los terrenos, y si se hubiera impedido el trasvase de las mismas, podemos decir sin hipérbole que toda la zona costera del Sur oeste de Tenerife serían en la actualidad el más absoluto yermo improductivo, y no una de las más pujantes zonas agrícolas, que han merecido incluso la protección estatal, mediante la concesión de créditos oficiales. Sin que dicha explotación implique un detrimento para la propia finca, ni un atentado paisajístico, toda vez que la configuración en bancales o bandejas de los cortes, van dando a la finca una fisonomía típica y original, que se aprecia incluso en otros bancales de la zona y de otras zonas de las inmediaciones como Tacoronte, zona de Los Rodeos, etc. De otra parte, para subvenir a los cuantiosos gastos de las palas mecánicas, cuyas tarifas se elevan ya a más de 1.000 pts. hora, no cabe a la instante otro sistema de roturación y mejora de la finca que la compensación de un mínimo aprovechamiento en los excedentes de tierra de la misma, que en definitiva, no supone un detrimento para la riqueza agrícola, sin todo lo contrario, del País.
Por lo expuesto,
SUPLICO A V.I. que habiendo presentado este escrito se sirva admitirlo en unión de la fotocopia del talón de contribución adjunto, y en su conformidad remover los obstáculos, que en su caso, hayan dado lugar a la suspensión de las referidas obras, acordando la continuación de las condiciones reseñadas en la licencia y las demás solicitadas en este escrito Es de justicia.
Gracia que espera alcanzar de V.I. cuya vida guarde Dios muchos años.
En El Rosario a 20 de junio de 1974