La Marcha, organizada por la recién
constituida Coordinadora de Pueblos y Barrios del Área Metropolitana,
se celebró el primer domingo de octubre, día 3. Partió
a las 9 en punto de la mañana, hora fijada por los organizadores,
desde la entrada del Campo de Golf en Guamasa (zona en la que viven
algunos responsables políticos de los desmanes contra los que
luchan los vecinos). La Marcha se planteaba como una acción simbólica,
para hacer más visible la lucha de estos barrios y pueblos, y
no como una manifestación masiva: eso se dejaría para
más adelante. Se anunció a los medios de comunicación
que acudirían unas cincuenta personas. En el momento de salir
éramos ya casi doscientas.
Transcurrió con buen ritmo, atravesando
los barrios y pueblos de la Cruz Chica, Camino de la Villa, San Lázaro,
San Benito y el casco de La Laguna hasta la Plaza del Mercado, donde
llegamos a las diez y media, después de caminar los primeros
seis kilómetros. En esa primera parte se pudo constatar con toda
claridad una gran simpatía del público, que se asombaba
a las ventanas, preguntaba deseoso de conocer el problema y, en algunos
casos, se agregaba a la comitiva.
Después de un cortadito y apenas
un minuto para coger resuello, continuamos por la Milagrosa para abajo,
siguiendo las trazas de la Carretera Vieja a Santa Cruz. A pesar del
calor, el piche recalentado y el lógico cansancio, no se perdió
el ánimo en ningún momento. Siendo domingo, los coches
que quedaban formando cola tras la Marcha aguantaban tranquilamente
y en muchos casos expresaban a los manifestantes su comprensión
y apoyo. Las guaguas de Titsa que ascendían en sentido contrario
tocaban el claxon como muestra de solidaridad. Hasta algunos ocupantes
del vehículo de la Policía Local de La Laguna que iba
abriendo la Marcha dijeron: "Estamos con ustedes".
Por la Vuelta de los Pájaros
la gente seguía, cansada pero contenta: los que partieron desde
arriba y los que se sumaron -como un grupo importante de Valleseco-,
gritaban consignas ingeniosas: "ADÁN - ALACRÁN -
NO QUEREMOS - TU PLAN". Los vecinos del Sobradillo y El Tablero,
tierra de tuneras, cantaban: "HIGOS - PORRETAS - ZEROLO PA LA PUÑETA".
La gente coreaba otros eslóganes clásicos como los de
"EL PUEBLO - UNIDO - JAMÁS SERÁ VENCIDO", etcétera.
Finalmente llegamos a nuestro destino:
la 'macrosede' de Presidencia del Gobierno de Canarias, en Bravo Murillo.
Era la una y media de la tarde y más de seiscientas personas
desfilaron alrededor del edificio, muchas de las cuales habían
caminado unos dieciséis kilómetros. Una señora
de El Tablero no se separó en ningún momento de la pancarta
de cabecera: tenía los pies llenos de llagas, algunas abiertas,
y a pesar del ruego de sus compañeros de que descansara y continuara
en un coche, se mantuvo en su sitio: "Yo soy afectada, y voy caminando
hasta Santa Cruz".
Muchos ciudadanos que paseaban por el
Rastro se acercaron también a escuchar la intervención
final de un portavoz de la Coordinadora, encaramado al Edificio de Usos
Múltiples II: "Esta Marcha expresa el símbolo de
que vamos a llegar hasta donde sea para parar la Autopista Exterior
y todos los disparates del Plan General de Santa Cruz". "Todos
y todas a preparar la Gran Manifestación Ciudadana del 27 de
Noviembre". "Viva la Coordinadora de Pueblos y Barrios. Viva
la Asamblea por Tenerife. Viva la Unidad del Pueblo y del Movimiento
Ciudadano. Viva Canarias. Otra Isla es Posible."