
¡Nos descubrieron! Estimados camaradas, compañeros en tantas batallas, al final el periódico El Día, con la colaboración de Miguel Zerolo, alcalde de Santa Cruz, y su policía municipal, ha descubierto que somos canariones infiltrados que queremos la ruina de Tenerife. Esta vez no tenemos escapatoria, nos han fichado.
Vecinos de El Riquel, en su lucha contra el desastre ambiental de las escombreras y chatarras ilegales en la costa de Icod, vecinos de Arico por una gestión sostenible de los residuos, vecinos de Valleseco en lucha desde hace veinte años en defensa de su playa, barrios afectados por la vía exterior y la especulación de unos cuantos con la tierra que es de todos, vecinos de Cho Vito que piden igualdad de todos ante la Ley y que no les tiren sus casas mientras otros tienen sus piscinas privadas metidas dentro del mar, plataforma en defensa del puerto de Santa Cruz, Coalición Canaria en Granadilla y plataforma contra el macropuerto industrial, Ben Magec, Greenpeace, ATAN, Adena, Amigos de la Tierra, Tagoror Ecologista Alternativo, Plataforma en contra de esa gigantesca bola que han puesto sobre la cordillera de Anaga, Coordinadora Popular El Rincón de La Orotava, vecinos contra los vertidos de aguas residuales en el norte de Tenerife, Vilaflor en peso, vecinos del Valle de Güímar por una gestión racional de las canteras de áridos, ciudadanos en contra de planes generales que prevén multiplicar por cuatro y por cinco la población de muchos pueblos, pescadores y vecinos por una gestión racional de las jaulas marinas... y en fin, enemigos de Tenerife todos, Miguel Zerolo ha dado, al fin, con nuestra madriguera y nos ha cazado.
Por fin los terroristas sociales han sido desenmascarados y son, nada menos, que de Las Palmas ¡Cruz perro maldito! Hemos desembarcado todos, con las 60.000 firmas incluidas de la iniciativa legislativa popular más grande de la historia de Canarias, para hacer daño a Tenerife, destruirlo, acabar con la luz eléctrica y obligar a los habitantes de la isla a volver a las cuevas a cocinar con leña, para que Gran Canaria florezca por encima del resto de las islas.
Pues según Miguel Zerolo, alcalde de Santa Cruz de Tenerife que se encuentra entre los mejor remunerados de España y que ha sacado a cinco policías municipales de las calles para que le protejan de la amenaza canariona (será, porque de otra cosa...), nos han descubierto después de que un grupo de canariones provocara graves disturbios en la concentración del pasado día treinta en la plaza de Candelaria de Santa Cruz. Tan graves fueron que un grupo de unos diez policías nacionales observaban la escena sin inmutarse a unos diez metros del lugar de los hechos. Al parecer, estos peligrosos individuos, que fueron oportunamente identificados por la policía municipal, intentaron atacar a unos operarios de limpieza que arrancaban carteles de una concentración que se estaba celebrando en ese momento y en ese mismo lugar. Se cree que las armas utilizadas fueron, principalmente, unas cámaras de fotos y unos micrófonos de una emisora de radio que no se sabe muy bien si se usaron como objetos contundentes o intentaban, más peligroso todavía, captar el momento en el que los operarios de limpieza que pagamos todos, ejecutaban la orden de retirar los carteles de la concentración en defensa de Valleseco y Cho Vito mientras dejaban otros que publicitaban empresas y demás.
Toda esta violencia, perpetrada por estos terroristas sociales (según definición nada menos que de Suárez Terror, presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife), obligó a los agentes de la policía local a intervenir con eficacia y contundencia, dando los oportunos empujones, viéndose en la necesidad incluso, por parte del agente 179-O, de llevar a cabo ciertas amenazas del tipo "tranquilo que la isla es un pañuelo y ya nos veremos" para que los canariones alborotadores depusiesen su violenta actitud, que principalmente consistió en reclamar su derecho a hacer fotos en la vía pública y a recoger con un micrófono el sonido de lo que estaba pasando ¡Toda una amenaza para la estabilidad del sistema democrático, la convivencia ciudadana y la democracia burguesa! ¡Tenían que ser canariones!
La pena de todo esto, por lo que contemplamos atónitos algunos de los que estábamos allí, es que toda la película que se han montado entre don Miguel Zerolo y el periódico El Día, desde su Editorial de este domingo, es total y absolutamente falsa. Y que nosotros pudiésemos observar, si bien es cierto que la policía municipal identificó a tres personas, aunque ninguno acertamos a entender porqué, entre las que se encontraban: El director de una emisora de radio que efectivamente cometió en su día el horrible delito de nacer fuera de Tenerife, concretamente en Lanzarote, pero que lleva aquí desde que todavía le daba al biberón según dice él. El otro es un señor algo más joven, abogado él y nacido en La Palma, como otras decenas de miles de palmeros que viven en Tenerife, y que fue el primero que intentó hacer unas fotos de la arrancada de carteles, pero que sólo consiguió hacer una bien, porque la otra le quedó movida por el empujón que le largó un policía local al que nadie llamó, porque estaban allí desde el principio. Y el tercero, acaso el más peligroso porque lleva barba como esos revolucionarios de América Latina, es un señor al que todos cuando lo vemos le identificamos más con La Laguna que si vemos a la mismísima torre de la iglesia de la Concepción.
Por eso es que la duda, esta vez, es si el alcalde de Santa Cruz escribió su "Carta a Santa Cruz", publicada en El Día de este domingo, antes o después de las doce del medio día, que es cuanto él recupera un poco el tono vital para comenzar a "trabajar", según palabras del director de un medio de comunicación en una emisora de radio. Porque es que la otra posibilidad es que alguien le esté colando en la bebida alguna sustancia que le esté haciendo perder el control. Y eso sí que es preocupante en un dirigente político que tiene a su cargo, entre otras cosas, a un cuerpo especial de policía cuyo símbolo es un conocido perro asesino alemán enseñando los dientes.
Hace unos años, recuerdo, casi me cargo a un policía municipal delante del Cabildo porque en un despiste, no iba de listo, me salté un semáforo cuando éste salía en su moto con la preferencia. El hombre se paró, me observó, me disculpé y no hizo falta que le dijera que había sido un despiste -él con mirarme lo sabía- porque me dijo que no me preocupara y que siguiera. Cuando la Avenida Tres de Mayo tenía cuatro carriles de bajada y cuatro de subida, donde los coches iban todos a más de cien, siempre consideré unos héroes a los policías que se ponían en la mediana a las horas punta, incluso con mascarillas, a poner un poco de orden en aquel tráfico descomunal. Por eso es que lo que vi el día treinta en Santa Cruz por parte, sobre todo, de uno los agentes de la policía local -porque los otros parecían como querer desentenderse de aquel disparate- no me gustó. No sólo no me gustó sino que, además, no me lo creía.
Pero yo creo que los policías locales, si se han creído la película ésta que ha montado El Día con el "oro amarillo" y los "enemigos de Tenerife", el Suárez Terror con lo de que el que no piensa como él es un "terrorista social" (él en realidad no piensa nada, sino en el negocio de los que le mantienen en su cargo), su alcalde que si queremos "destruir a la burguesía" y que para opinar aquí hay que presentarse a las elecciones... es normal que algunos de ellos nos miren como la peor de las escorias y, si no tienen la suficiente formación en sus trabajo, pues pierdan el control y lancen amenazas sin fundamenteo de ninguna clase. Es la fractura social de la que nosotros hemos advertido desde esta web desde hace tiempo y que esta gente, con tal de seguir chupando del bote, no les importa fomentar provocando y enfrentando a la gente que opina distinto o según su procedencia o lugar de nacimiento, lo cual es más patético todavía.
Nosotros no necesitamos demostrarle a Zerolo ni a El Día -ni tampoco a Diario de Avisos y otros muchos- que no somos unos camorristas, porque hemos salido decenas de veces a la calle, y hemos salido decenas de miles a la calle y jamás ha pasado nada. Y como somos tan enemigos de Tenerife, según ellos, lo que debemos hacer es seguir luchando pacíficamente por lo que creemos, al nivel que podamos, no buscando el enfrentamiento, como hacen ellos, sino los argumentos. Intentando buscar la unidad de todos los canarios que creemos que es posible otro modelo de desarrollo más respetuosos con la tierra que tenemos en préstamo y, por descontado, que no beneficie siempre a los mismos en contra de los intereses de la mayoría. Véase pelotazo de Las Teresitas, por poner un ejemplo.
Juan Jesús González Afonso (Para que no anden buscando les adelanto que soy tan canarión como cualquiera de los tres que identificó la policía como de Gran Canaria, según El Día y el alcalde de Santa Cruz ¡Qué patético! En adelante con la partida de nacimiento todos en la mano)
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Cartas a Santa Cruz Miguel Zerolo Aguilar *
Sobre Valleseco y los movimientos asamblearios
Hechos: El personal de limpieza pública de Santa Cruz se encuentra pegados en un lugar donde está expresamente prohibido unos carteles relativos a una manifestación protagonizada por movimientos asamblearios sobre el futuro del litoral de Valleseco. Cuando está procediendo a limpiar la zona, es increpado por un grupo de individuos. El personal de limpieza, que se siente amenazado, llega a llamar a la Policía Local que envía unos agentes a la zona. Varios manifestantes comienzan entonces a insultar de forma agresiva a los agentes que toman los datos de tres de ellos (por cierto, qué casualidad, los tres nacidos en Las Palmas de Gran Canaria).
ÉSTE ES EL RESUMEN de un incidente que no tendría mayor relevancia si no fuera porque es una muestra –otra más– de quienes parecen haberse apropiado de todas las verdades y todos los derechos, por encima de las leyes, de los demás ciudadanos y de las instituciones. Esa prevalencia de sus derechos frente a los demás les hace creer que pueden pegar carteles donde los demás no pueden, que pueden impunemente criticar sin ser criticados, amenazar sin ser denunciados, acusar sin probar y, en general, actuar con técnicas de matón y lenguaje tabernario.
Hoy se habla en España de la desintegración territorial porque algunas autonomías están intentando, a través de la reforma de la Constitución, elevar sus techos de autogobierno. Pues bien, algo parecido está ocurriendo en nuestra ciudad. Los barrios no son "estados independientes" sino que forman parte de un "todo" que es la ciudad. Algunos vecinos de Valleseco no son los únicos que deben decidir sobre la definición del litoral que está frente a su barrio, es todo Valleseco y todo el municipio. Y "todo" el municipio y todo Valleseco está representado en el Ayuntamiento, que es el único órgano que representa a "todos" los ciudadanos.
Admitir que algunos vecinos de un barrio son los que tienen el derecho de hacer en su propio barrio lo que quieren en la práctica supone establecer una "soberanía" fragmentada de la ciudad, la emancipación de cada núcleo de población de la organización administrativa y política en la que funcionamos.
¿Y qué pasaría si los vecinos de un bloque de casas de un barrio quiere otra cosa de lo que quiere el resto del barrio? ¿Tendrían derecho también a la soberanía de las decisiones en las cosas que les afectan directamente? ¿Y si es un vecino en particular? Al final llegaríamos al surrealismo, a la ruptura de la convivencia y de la organización social.
Quienes tengan la curiosidad de leer las tesis que sustentan algunos protagonistas ideológicos del movimiento asambleario de Tenerife verán que esa es precisamente la finalidad de estos movimientos: la destrucción de la democracia burguesa, "corrupta", manejada por infames poderes que se mueven en las sombras (en las sombras de las urnas) y que manejan a los políticos como títeres en favor de sus intereses empresariales. De tal forma que, por tanto, para restituir la dignidad de los ciudadanos hay que proceder a la demolición de las instituciones democráticas por la vía de la acción (sublevación) popular para generar un movimiento revolucionario. Lo que nos llevaría de cabeza a sociedades tan "justas" y "progresistas" como fueran la antigua Unión Soviética o la actual Cuba, paradigma del éxito de los movimientos revolucionarios y de la auténtica democracia popular donde unos pocos gobiernan desde el aparato de un estado en nombre de una "revolución" que no les somete ni a las urnas ni al control parlamentario.
No sé si este movimiento decidirá al final someterse al dictamen de las urnas de esta "democracia corrupta". Nada me haría más feliz para que pongamos todos las cartas del respaldo popular boca arriba. Pero de lo que sí estoy seguro es de que la voluntad de unos pocos no se va a imponer sobre la voluntad expresada de la mayoría; expresada de la única manera que en la actualidad es posible reconocer la soberanía popular. El activismo de estos nuevos movimientos asamblearios es absolutamente respetable en el sentido de que cualquier colectivo tiene derecho, en esta "democracia corrupta", a la convocatoria de manifestaciones donde se expresen sus ideas y opiniones. Pero esa expresión no conlleva, como parecen querer algunos, el derecho a que esas opiniones e ideas se tengan que acatar como una imposición por los representantes de los ciudadanos.
Para la definición de lo que hay que hacer en el litoral de Valleseco hay cuatro administraciones que se han puesto de acuerdo en la convocatoria de un concurso de ideas: Ayuntamiento de Santa Cruz, Autoridad Portuaria, Cabildo y Ministerio de Fomento. En ese concurso, en cuyo jurado estarán presentes vecinos de Valleseco, se presentarán propuestas para determinar cuál es el mejor proyecto y la mejor solución para este rincón de Santa Cruz que es tanto de los vecinos de Valleseco como del resto de los vecinos del Municipio, porque es Santa Cruz y parte de Santa Cruz. Los movimientos asamblearios no quieren concurso, quieren que se haga "su" solución porque para ellos, naturalmente, es la mejor. Por supuesto que ni les importa ni les interesa conocer las ideas que finalmente se aporten al concurso. Les da igual. No tienen necesidad de esperar a conocer los proyectos de otros profesionales por la sencilla razón de que "su" verdad es la mejor, "su" propuesta es la mejor y "su" verdad es la única que importa. Es decir, fascismo en estado puro.
* Alcalde de Santa Cruz y diputado por Tenerife al Parlamento de Canarias
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Del editorial de El Día animando a la lectura de la carta del alcalde porque se habían descubierto a los canariones que venían a destruir Tenerife:
EN LA EDICIÓN de hoy, en la sección de Criterios, publicamos un interesante artículo del alcalde de Santa Cruz de Tenerife, Miguel Zerolo Aguilar, en el que informa que tres de los manifestantes identificados por la Policía Municipal tras una revuelta en Valleseco eran nacidos en Las Palmas de G. Canaria.
Además de animarles a leer con atención el escrito, en el que Zerolo se refiere a la dictadura de estos grupos pseudoecologistas, el artículo nos viene a dar la razón, ya que llevamos meses denunciando que unos individuos que se autodenominan –erróneamente– ecologistas están recibiendo ayuda económica de la orilla amarilla para luchar contra el progreso de Tenerife. Sospechamos quiénes son los que alimentan estos movimientos clorofílicos, pero ya habrá tiempo de descubrir su identidad.
En todo caso, a nosotros la democracia nos disciplina y no nos convierte en revolucionarios y pancartistas, como a ellos.
Fuente El Día, domingo 7 de agosto de 2005

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