No es políticamente correcto,
en la isla de Tenerife, criticar a El Día, a Toni Santos-Idaira
o a la virgen de Candelaria. Lo de Toni Santos o Idaira no lo vamos
a comentar porque no hay de dónde. Si hay un grupito de ciudadanos
que se sienten felices con que la alcaldesa de La Laguna, al igual que
hicieron el alcalde de Granadilla o Ricardo Melchior, se gasten de nuestros
impuestos millones en llamadas de teléfono para llevar a estos
muchachos a la final de unos concursos que sólo buscan el negocio
de quienes los patrocinan, pues qué le vamos a hacer...
La virgen de Candelaria no nos ha hecho
nada, ni bueno ni malo, aunque no debió haber inspirado bien
al nuevo obispo cuando en el acto de su reciente ordenación lanzó
vítores a Ana Oramas y a Adán Martín, alcaldesa
de La Laguna y presidente del Gobierno de Canarias, respectivamente.
Pero eso es un asunto que se tendrá que resolver entre el nuevo
obispo palmero y sus feligreses. Al resto lo que nos queda es pagar,
como siempre, la factura.
Pero lo del periódico El Día
este domingo ha supuesto una auténtica conmoción social
en la isla de Tenerife que no podemos dejar de comentar, por la cuenta
que nos trae. Sobre todo si tenemos en cuenta que este lunes los servicios
de limpieza municipales van a tener un trabajo extra bastante importante
gracias a Unelco, El Día y, en menor medida, a La Opinión
de Tenerife.
En una promoción que ha lanzado
este periódico sobre fauna canaria, pagada por el monopolio eléctrico
de Unelco, ha "regalado" a todos los compradores del periódico
una gigantesca bolsa de plástico, de 65x70 cm, dentro de la cual
venía una cutre base de cartón donde se supone que la
gente irá pegando, durante un par de meses, unos animalitos que
quieren representar a las principales especies de la fauna canaria.
Como curiosidad decir que esa base de
cartón tiene impreso de fondo el mapa de las Islas Canarias,
sobre el que se van pegando las figuras y, según la colocación
que se indica para cada figura, resulta que -una vez pegadas todos los
animales- las siete islas, mal que bien, se podrán reconocer.
Todas menos una, Gran Canaria, que queda tapada casi completamente por
la figura del sabroso Cochino Negro, joya de nuestra cultura y nuestra
gastronomía. ¿Casualidad o forma parte de la obsesión
anticanariona de la que se alimenta y engorda a este periódico?
Si vamos a cualquier supermercado de
la mayoría de los países europeos resulta que si queremos
bolsas de plástico -en caso de que te la den- tenemos que pagarlas.
El Día, sin embargo, con el dinero de Unelco, ha repartido decenas
de miles de bolsas de plástico que, en el mejor de los casos,
irán a parar al vertedero de Arico. Otras las veremos en barrancos,
en el mar o arrastradas por el viento de un lado a otro y, en algunos
casos, podrán incluso dañar a especies muy valiosas de
la fauna marina canaria. Que no es la primera vez que mueren
después de tragarse estos plásticos que habría
que erradicar en la medida de lo posible.
¿Qué gana un monopolio
-en Canarias- como es Unelco con todo este disparate? Pues gana que
alguna cafrada gorda, como la de Vilaflor, debe estar preparando. Y
la no publicación -en periódicos como El Día- de
cartas del entonces alcalde de Vilaflor, José Luis Fumero, fue
motivo -entre otros- de la caída de algún prestigioso
miembro del consejo de redacción del periódico. Unelco
no necesita publicitarse con estas promociones -si queremos luz eléctrica
tenemos que comprársela a ellos sin remedio- lo que busca es
una especie de salvoconducto mediático que, por otra parte, siempre
han tenido garantizado, al igual que Cepsa y otros que se aflojan la
cartera generosamente.
El Día, en esta ocasión,
le ha ganado la partida con creces a La Opinión de Tenerife porque
ha conseguido que miles de tinerfeños se paseen durante horas
por calles y plazas con una gran bolsa con su logotipo, a modo de valla
publicitaria móvil. Lo que ofrecían los dos periódicos,
sin embargo, era de una calidad similar, es decir, ninguna calidad.
Unelco parece que les ha comprado a los dos las figuritas, sin advertencia
alguna sobre el grave peligro si son usadas como juguetes por niños
pequeños, a una empresa catalana que nos ha mandado todas estas
toneladas de basura de más.
Y es que operaciones publicitarias de
esta naturaleza las terminamos pagando todos con nuestros impuestos,
para enterrarlas después en el vertedero o soportando las cafradas
de Unelco sin derecho a réplica de ningún tipo. Y es que
ellos son los que pagan y nosotros los "listos" que creemos
que nos están regalando algo. O que ese algo merezca la pena.
Dos alternativas para estas promociones
"gratuitas" que tanto nos cuestan:
1.- Un cuponsito recortable como hace
el Diario de Avisos con los apartejos de Maya.
2.- Mejorar un poquito la calidad
y que, el que esté interesado, pague una pequeña cantidad
que cubra los gastos y se lo lleva a su casa de tal manera que no
termine en la basura ¡Sin bolsa de plastico, dese luego!
Si nuestros medios de comunicación
más influyenten interpretan esto de la generación de residuos
de esta manera ¿Qué podemos esperar del conjunto de la
sociedad o de nuestros políticos, más
irresponsables que la prensa un rato largo? O véase también:
Una "maniática del
reciclado".

Hubo quien se jugó la vida para transportar
este regalo que en unas horas o en
unos días acabará irremisiblemente en la basura. En una
gran mayoría.

El espectacular "regalo" de El Día
llenó de colorido a la isla de Tenerife este domingo

Montañas de bolsas de plástico
junto a los kioscos de la rambla de Santa Cruz

"Regalos" inútiles repartidos
por El Día y La Opinión este domingo en Tenerife.
Algo más de un kilo de basura en total. Más temprano que
tarde todas
esas toneladas de plásticos y cartones terminarán en el
vertedero de
Arico en el mejor de los casos.

Bolsas con el cartón y la primera figura
ya en los contenedores durante la mañana

El compactador
del Mercado Municipal de La Laguna también se hizo cargo
de algunas de las bolsas -junto con su contenido- que El Día,
con el dinero de Unelco, puso en circulación este domingo

Un barrendero, en la plaza del mercado de
La Laguna, iba recogiendo las grandes
bolsas abandonadas durante la mañana en la plaza. Las dimensiones
del cartón
impedía que los pudiera meter en los contenedores.

Miles de ciudadanos hicieron de "hombre
cartel" para la editorial de don Leoncio
cargando una gigantesca bolsa que, con su contenido, terminará
en la basura
en la inmensa mayoría de los casos ¿Terminarán
la colección un 10%?

Obsérvese que la "casualidad"
ha querido que la isla de Gran Canaria quede
tapada -e irreconocible una vez pegado el animal- por un Cochino Negro
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25-08-04
Una bolsa de basura y otra de un supermercado español matan a
un cachalote en la costa francesa 
11-04-04
Basura mortal