En un deplorable estado de conservación
se encontraban cerca de una veintena de torres de alta tensión
que la compañía Unelco-Endesa ha perdido al paso por canarias
de la "cola" de una tormenta subtropical Delta que,
afortunadamente, se desvió lo suficiente como para no afectarnos
de lleno.
La caída de estas torres provocó
la total incomunicación del municipio de Fasnia, dado que la
mayoría de sus accesos se vieron interrumpido por la presencia
de los cables que poco a poco se han ido cortando para que los vecinos
de los diferentes barrios pudiesen circular por esta vías. Lo
mismo ocurrió con el acceso al Escobonal, en el municipio de
Güímar. Si bien esta situación se produjo el pasado
lunes por la noche, todavía hoy miércoles se encontraban
algunas vías atravesadas por estos cables y sin señalizar.
Milagrosamente no se conoce que estos
gravísimos incidentes hayan producido víctimas, pero si
se duda de que estas torres estuviesen en condiciones de mantenimiento
admisibles, a tenor de lo que a simple vista se observa una vez caídas.
Una impresionante herrumbre da un aspecto tenebroso a estas torres que
no parece lógico se mantuviesen es servicio en estas condiciones
y parecería lógico que se exigiesen responsabilidades
no sólo a la compañía Unelco, sino a los servicios
de inspección de la Consejería de Industria del Gobierno
de Canarias.
Llama la atención, sin embargo,
estos dramáticos días para la isla de Tenerife, que el
presidente del Gobierno de Canarias, Adán Martín, se haya
convertido en el principal abogado defensor de la compañía
Unelco-Endesa, llegado a llamar incluso personalmente a emisoras de
radio locales (Radio El Día, 29 noviembre a las 23:00 horas aproximadamente)
para criticar a los oyentes que llamaban para pedir responsabilidades
a la compañía eléctrica. El presidente alega incluso
su condición de Ingeniero (nadie sabe de qué ni cuando
la ha ejercido) para descartar cualquier responsabilidad de la compañía
en el caos producido, a la cual le debemos, por lo visto, que nos haya
"perdonado" la vida. Incluso la portavoz de la compañía,
incapaz de informar absolutamente de nada, ha llegado a decir que los
ciudadanos debemos estar "agradecidos" pese a llevar dos días
sin luz y muchos sin agua. Como en las repúblicas bananeras más
genuinas.
Tanto la compañía como
los políticos quieren resaltar el aspecto supuestamente "huracanado"
de esta tormenta. Sin embargo, como se puede observar en las imágenes
inferiores, junto a las torres de Unelco derribadas por los vientos
se encuentran antenas de telefonía móvil o invernaderos
completamente intactos. Sorprendente.
Como está visto que las autoridades,
a excepción del alcalde de Santa Cruz que ha lanzado graves acusaciones
hacia la compañía esta mañana, parece que tendremos
que ser, una vez más, la ciudadanía la que se organice
para exigir responsabilidades. ¿Cómo es posible que estos
vientos hayan hecho caer sólo dos o tres grúas de la construcción
y, sin embargo, han caído torres eléctricas de media y
alta tensión por decenas? ¿Y si hubiese venido un huracán
pequeñito qué hubiese pasado aquí? ¿En manos
de quién estamos?
Dada la gravedad del asunto parecería
lógico que la fiscalía actúe de oficio y ninguna
de esas torres se mueva de su sitio hasta que organismos independientes
tomen muestra de estos materiales y las condiciones de mantenimiento
de estas torres. Parecería lógico, pero no parece que
nuestros político estén, una vez más, por la labor
de investigar nada al tratarse de unelco-Endesa. Si fuese cualquier
desgraciado el responsable es seguro que estarían pidiendo que
lo crucificaran delante de la puerta del Cabildo. Es lo que hay.
